sábado, 27 de agosto de 2016

Book Tag #8 - Hábitos de lectura

He sacado este Book Tag del blog Estantería compartida, de Ro y Sargow. ¡Visitadlas y dadles mucho amor!

1. ¿Tienes algún lugar concreto para leer en casa?

No en especial... leo en todas partes. Aunque me gusta estar en el patio en verano, si no hace mucho calor. Y antes de dormir siempre leo en la cama.

2. ¿Marcapáginas o una pieza de papel al azar? 

Marcapáginas. Además hace poco conseguí unos de matemáticas que me encantan. Mis dos pasiones, la lectura y la ciencia, unidas. ¿Qué más se puede pedir?

3. ¿Puedes parar de leer o tienes que detenerte luego de un capítulo o un determinado número de páginas? 

Soy algo quisquillosa y me gusta terminar de leer luego de un capítulo. Si veo que no tengo tiempo de acabar el siguiente ni siquiera lo empiezo. Manías mías.

4. ¿Comes o bebes mientras lees?

Normalmente no, a no ser que sea un café o un té.

5. ¿Ves televisión o escuchar música mientras lees?

Activamente no. Quiero decir, a veces leo en el sofá y hay alguien más viendo la televisión. Pero yo nunca hago ambas cosas a la vez. Si leo lo hago con toda mi atención.


6. ¿Leer en casa o en cualquier parte?

En cualquier parte, aunque como en casa en ningún sitio.

7. ¿Leer en voz alta o en tu cabeza?

Generalmente en mi cabeza, aunque reconozco que a veces cuando estoy sola me pongo a leer en voz alta, modulando mi voz cuando hablan distintos personajes y todo. Otra vez: manías mías. Ni siquiera sé por qué lo hago. 

8. ¿Alguna vez lees páginas adelantadas o te saltas algunas?

De pequeña lo hice algunas veces, lo admito; pero ahora ¡ni pensarlo! Nunca me salto páginas o párrafos, nada de nada. Leo todos los libros enteros, desde la primera palabra hasta la última, incluidos prólogos y agradecimientos. Si no los dejo antes, claro. Aunque rara vez dejo un libro a medias, a decir verdad.

9. ¿Romper el lomo o dejarlo como nuevo?

Yo cuido mucho mis libros. Siempre intento que no se rompan ni se manchen ni se doblen. En general creo que lo consigo.

10. ¿Escribes en tus libros?

Rara vez escribía en los libros de texto de la escuela, así que... ¿en libros? Nunca. Cuando me gustan frases o cosas así pego post-its, pero no escribo en ellos. Lo hago para las reseñas y al final en general los termino sacando.

11. ¿Un sólo libro o varios a la vez?

Intento leer los libros de uno en uno. A veces sí que leo más de uno a la vez, sobre todo si uno lo tengo en formato papel y el otro en formato ebook o, cuando estaba en la escuela, si uno era lectura obligatoria y el otro era por placer.


Pues hasta aquí el Book Tag, que ya veis que es corto. Si os ha gustado no dudéis en hacerlo vosotros.
¿Cuáles son vuestros hábitos de lectura? ¡Ahora es vuestro turno!


¡Hasta la próxima, biblioviajeros!

lunes, 22 de agosto de 2016

Reseña literaria: Un monstruo viene a verme

Ficha bibliográfica




Título: Un monstruo viene a verme
Título original: A Monster Calls
Autor(a): Patrick Ness 
Nacionalidad: Americana
Editorial: Debolsillo
Fecha de publicación: Noviembre de 2012
Saga: No
Páginas: 128
Género: Juvenil, drama, fantasía




Sinopsis de la editorial

Merecedora de numerosos premios y distinciones, Un monstruo viene a verme es la novela más aclamada de Patrick Ness. Una historia emocionante y extraordinaria sobre un niño, su madre enferma y el monstruo que viene a visitarle. Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el arduo e incansable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, antiguo... Y quiere lo más peligroso de todo: la verdad. 

Opinión personal (sin spoilers)

Este libro llevaba años acechándome. Años. No lo digo en broma. Primero empezó siguiéndome en las redes. Luego todos mis amigos lectores y blogueros lo habían leído y no paraban de recomendármelo. Yo no lo leí porque... no sé, no había ninguna razón para no leerlo. Simplemente tenía demasiadas novelas pendientes y no lo llegué a comprar. Luego el delirio pasó y yo, inocentemente, pensé que lo peor había terminado. Hasta que se anunció la adaptación cinematográfica y, venga otra vez, la novela se me aparecía por todos lados: en la televisión, en los anuncios de internet, hasta en sueños. Al final ya no pude más, la compré y la leí. 

Mi edición, de la editorial Debolsillo, es preciosa, en serio. Cuesta 15 euros, igual que las otras que encontré. Es de tapa dura y tiene las páginas como de papel de fotografía grueso, porque está ilustrada. Y no solamente eso, sino que está ilustrada por el genial Jim Kay, que probablemente conoceréis por la nueva versión de Harry Potter, también preciosa. No soy de hablar de estas cosas en mis reseñas, pero no he podido evitarlo. Os aseguro que es un placer leer este libro solo por sus imágenes. Os he puesto algunas en la reseña para que tengáis un poco de envidia.

"El monstruo apareció pasadas las doce de la noche. Como hacen todos los monstruos".

Así empieza la novela de Patrick Ness, a pesar de que la idea original es de Siohban Dowd, que murió antes de escribirla. La historia es como me la esperaba, la verdad: bonita, sensible, conmovedora y algo dura, pero tratada con la dignidad y ternura pertinentes para llegar a un público más joven. Está escrita a modo de cuento infantil, pero justamente por eso también la pueden leer jóvenes o incluso adultos. Creo que la novela deja mucho lugar para la propia interpretación, que hay más de un modo de leer el cuento. Yo no habría entendido lo mismo si la hubiera leído a los 10 años. La historia trata un tema complicado de una forma algo inocente pero no por eso menos real, a pesar de estar llena de magia. Qué contradicción, ¿no?

"- ¿Qué quieres de mí?
- No es lo que yo quiera de ti, Conor O'Malley. -El monstruo pegó la cara a la ventana-. Es lo que tú quieres de mí.
- Yo no quiero nada de ti -replicó Conor.
- Todavía no -replicó el monstruo-. Pero ya lo querrás".

Es imposible no sentirse identificado con el protagonista, incluso si uno nunca ha estado en su situación. El pobre niño se siente perdido, culpable, perdido, triste, perdido. Como muchos de nosotros nos hemos sentido alguna vez. Compartiremos con él su situación y sus sentimientos, y también su perplejidad cuando llegue el monstruo. A decir verdad estaremos incluso más perdidos, porque Conor amaga algunos secretos, también, que no conoceremos hasta el final de la novela.

El libro trata muchos temas de forma magistral. ¿Por qué? Pues porque no son temas bonitos o fáciles, y menos cuando se escribe para niños. En la novela encontramos la dificultad humana para afrontar la pérdida, el miedo, la magia y la curiosa confusión de lo que es real y lo que no, y lo que es verdad y lo que no lo es.
La realidad y la fantasía se mezclan y se desdibujan en el cuento, con lo que al final no puedes saber qué es un sueño y qué ha pasado de verdad. Es una de las mejores cosas de leer: el lector puede pensar lo que quiera al respecto.

"- Y cuando yo haya terminado mis tres historias -continuó el monstruo, como si Conor no hubiera hablado-, tú me contarás a mí una cuarta.
Conor se revolvió en la mano del monstruo.
- No se me dan bien las historias.
- Tú me contarás a mí una cuarta -repitió el monstruo-, y será la verdad.
- ¿La verdad?
- No una verdad cualquiera. Tu verdad.
- Vale -dijo Conor-, pero dijiste que antes del final pasaría miedo, y eso no da nada de miedo.
- Sabes que no es cierto -dijo el monstruo-. Sabes que tu verdad, esa verdad que escondes, Conor O'Malley, es lo que más miedo te da en el mundo".

Me gusta como escribe Patrick Ness. Su pluma se adapta perfectamente a su público y a su objetivo. El resultado es un cuento con estructura infantil pero con toques de miedo y de tragedia, y con un indudable atisbo de esperanza. Me parece que la novela es, a su manera, una especie de oda a la vida. 
Eso sí, estáis avisados: las lágrimas están aseguradas. Es imposible no emocionarse con la historia. Deberíais haber visto mi cara cuando terminé de leer la novela, a las tres de la mañana. Pero no se lo digáis a nadie, ¿vale?


No me extraña que se haga una película. Es la historia perfecta para adaptar a la gran pantalla. Tengo ganas de verla, lo reconozco. Saldrá, por si os interesa, el 7 de octubre de este año, de la mano del director J.A.Bayona, que quizá conozcáis por su taquillazo Lo imposible.
Como siempre, aquí tenéis el trailer:


¡Hasta otra, biblioviajeros!

jueves, 18 de agosto de 2016

Reseña literaria: Un viejo que leía novelas de amor

Ficha bibliográfica






Título: Un viejo que leía novelas de amor
Autor(a): Luis Sepúlveda
Nacionalidad: Chilena
Editorial: Tusquets Editores
Fecha de publicación: Febrero de 1993
Saga: No
Páginas: 144
Género: Novela







Sinopsis de la editorial

Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.

Opinión personal (sin spoilers)

Leí este libro porque me lo recomendó mi padre. Ya se sabe: si papá o mamá recomiendan algo, toca leerlo. Siempre aciertan. Después, al verlo y descubrir que es una novela bastante corta, me decidí. Lo bueno, si breve, dos veces bueno (y que conste que no digo que las novelas gruesas no valgan la pena, en absoluto; decir eso sería un sacrilegio).
Y breve sí que fue, pues terminé el libro en una sola noche.

"El aire se notaba cada vez más caliente y espeso. Pegajoso, se adhería a la piel como una molesta película, y traía desde la selva el silencio previo a la tormenta. De un momento a otro se abrirían las esclusas del cielo".

Un viejo que leía novelas de amor es, por encima de todo, una novela de amor a la Selva. En ella existe esa dualidad del "mundo nuevo", dominado por el hombre blanco, y el mundo más tradicional, un mundo algo primitivo pero también misterioso y mágico. La novela critica la explotación de la Selva por parte del hombre blanco, la cual es egoísta, cruel, caótica y sin miramientos por las costumbres autóctonas. Todo ello se ve reflejado en el desprecio que siente el protagonista por personajes como el alcalde, así como en su relación con los nativos, los shuar, con quienes convivió en su juventud y quienes le enseñaron a respetar a la naturaleza y a los animales. La delicadeza con la que el protagonista, Antonio José Bolívar Proaño, habla del entorno en el que vive solo puede considerarse veneración. Y todo ello se comprueba a lo largo de la novela, cuyo argumento, como podéis ver un poco más arriba, se desarrolla alrededor de la caza de un tigrillo.

"Leía lentamente, juntando las sílabas, murmurándolas a media voz como si las paladeara, y al tener dominada la palabra entera la repetía de un viaje. Luego hacía lo mismo con la frase completa, y de esa manera se apropiaba de los sentimientos e ideas plasmados en la páginas. Cuando un pasaje le agradaba especialmente lo repetía muchas veces, todas las que estimara necesarias para descubrir cuán hermoso podía ser también el lenguaje humano".

Otro tema clave del libro es el de la lectura. La emoción con la que el protagonista nos habla de sus libros es contagiosa. Apenas sabe leer, pero saborea sus novelas como quien paladea el mejor vino. Pero las novelas tienen que ser de amor, ¿eh? Faltaría más. Como dice Antonio José Bolívar, "del verdadero, del que hace sufrir". Sin lugar a dudas este libro es también, de algún modo, una oda a la lectura.

"- Mira. Con todo el lío del muerto casi lo olvido. Te traje dos libros.
Al viejo se le encendieron los ojos.
- ¿De amor?
El dentista asintió.
Antonio José Bolívar Proaño leía novelas de amor, y en cada uno de sus viajes el dentista le proveía de lectura.
- ¿Son tristes? -preguntaba el viejo.
- Para llorar a mares -aseguraba el dentista.
- ¿Con gentes que se aman de veras?
- Como nadie ha amado jamás.
- ¿Sufren mucho?
- Casi no pude soportarlo -respondía el dentista".

Es difícil esconder la sonrisa al leer este libro, acompañado de un protagonista tan entrañable, por su pasión, su ternura, sus fuertes convicciones y su sensibilidad. Es corto, con lo que no se hace pesado en ningún momento, a pesar de que la historia en sí es más que sencilla. Sobretodo gracias a la pluma del autor, que es exquisita. Adoro cómo describe los entornos y los pensamientos del protagonista. Recuerdo que, al terminar, casi me pareció oler las flores y sentir el rocío entre mis dedos al pasar las páginas. Una maravilla.


Por cierto, Rolf de Heer llevó la historia al cine con una adaptación titulada El viejo que leía novelas de amor en 2001. No la he visto, pero os dejo el trailer por si os interesa, como siempre.


¡Hasta la próxima, biblioviajeros!