jueves, 20 de julio de 2017

Cadena de libros #23 - Autores europeos

Esta sección es original del blog Estantería compartida de Ro y Sargow. Consiste en que todos los blogs inscritos en la iniciativa deben recomendar un libro acorde con un tema que ellas propongan. Se hace cada dos semanas.

El tema de hoy es muy pero que muy interesante. Pienso que muchas veces miramos autores españoles o americanos y parece que nos olvidemos de algunos grandes escritores europeos. ¡A ver si esta cadena de libros nos abre los ojos a muchas obras estupendas de autores de Europa!
Apunte: se debe escoger un libro de un autor europeo pero no español.


Ro nos recomienda Contra el viento del norte y Sargow, La verdad sobre el caso Harry Quebert. No he leído ninguna de las dos novelas, pero sí que las conozco. Quizá algún día las lea (¿me las recomendáis?), pero ahora mismo tengo demasiados libros pendientes...

En mi caso os traigo un libro que todavía no he reseñado en el blog pero que espero hacerlo pronto, pues me obligará a releerlo. Es una de las primeras novelas adultas que leí, gracias a una recomendación de mi madre, y es asombrosa.

El último encuentro de Sándor Márai

La búsqueda de la verdad como fuerza liberadora, como soporte ético imprescindible para sobrellevar el transcurso de una vida, está en el centro de esta novela magistral, que tras permanecer en el olvido durante más de cincuenta años fue rescatada por la prestigiosa editorial italiana Adelphi y se colocó rápidamente en el primer puesto de las listas de libros más vendidos de Italia. La tremenda exactitud de su prosa, apenas atemperada con un barniz de refinada melancolía, unida a la vigencia de sus propuestas morales, sitúa a Sándor Márai entre los grandes escritores europeos de este siglo. Un pequeño castillo de caza en Hungría, al pie de los Cárpatos, donde alguna vez se celebraron elegantes veladas y cuyos salones decorados al estilo francés se llenaban de la música de Chopin, ha cambiado radicalmente de aspecto.

El esplendor de antaño ya no existe, todo anuncia el final de una época. Dos hombres mayores, que de jóvenes habían sido amigos inseparables, se citan a cenar tras cuarenta años sin verse. Uno ha pasado mucho tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad. Pero ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de una fuerza singular. Todo converge en un duelo sin armas, aunque tal vez mucho más cruel, cuyo punto en común es el recuerdo imborrable de una mujer. La tensión aumenta, línea tras línea, hasta que se hace casi insoportable, pero la prosa continúa, implacable, precisa, fiel reflejo del empeño de los protagonistas por hurgar hasta en lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca, al mismo tiempo, un insoslayable dolor y un incontenible impulso vital.

De hecho creo que ya he recomendado este libro en otra cadena de libros, pero, ¿qué importa? Vale mucho la pena.

Sándor Márai fue un escritor húngaro con una vida complicada. De joven era reconocido en su país, pero tuvo que fugarse con la llegada del régimen comunista en Hungría, que además prohibió sus obras. Cuando el comunismo fracasó y la figura de Márai resurgió del olvido en el que había caído, su mujer ya había muerto pocos años atrás y a él le acababan de decir que debía vivir el resto de su vida ingresado en un hospital. Se pegó un tiro en la cabeza en 1989.

Solo he leído esta novela suya, y es espectacular. La historia es sorprendentemente simple: dos amigos se vuelven a encontrar después de muchos años y algunos problemas. Este encuentro es un punto crucial en ambas vidas y busca solo una cosa: la verdad. El último encuentro es una novela sobre el amor, los secretos, la amistad y la inevitabilidad, precisamente, de algunos encuentros.
No quiero desvelar demasiado de la obra ni de mis impresiones porque planeo reseñarla algún día. Solo diré que los personajes están perfilados magistralmente y Sándor Márai tiene un estilo fluido y casi poético que me encantó. 

¡Hasta la próxima, biblioviajeros!

domingo, 16 de julio de 2017

Diario biblioviajero #13 - Viaje a Madrid

El diario biblioviajero será una sección que presente crónicas (mías) sobre experiencias que me hayan sucedido y que tengan algo que ver con el mundo de la literatura, el manga o el del cine: crónicas de días especiales, premios, respuestas a preguntas... básicamente todo lo que es "otras cosas".
Todavía tengo pendiente hacer una entrada de mi viaje a Buenos Aires de hace ya dos años, cuando gané el concurso Qué estás leyendo, en 2014. Es lamentable que todavía no la haya escrito, lo sé. Espero hacerla pronto. Va a ser larga...

Mientras tanto os traigo una publicación del viaje que realicé a Madrid hace poco (la semana pasada, de hecho) a propósito del VI Foro Iberoamericano sobre Liceracidad y Aprendizaje. Tuve la suerte de ser invitada junto a las ganadoras del concurso Qué estás leyendo de 2015 y 2016 y de participar en una de las mesas redondas del evento, el día 6 de julio por la mañana. Fue una experiencia maravillosa.

PRIMER DÍA

Cogí un vuelo hacia Madrid desde Barcelona el mediodía del 5 de julio. Fui rápidamente al hotel y antes de la reunión que tenía con Inés Miret, organizadora y moderadora de la mesa redonda, y las otras dos chicas invitadas, Alba del blog Albatecuenta y Lorena de La rosa de papel, aproveché y fui al museo Thyssen. Era la segunda vez que iba a Madrid y todavía no lo había visitado. La visita fue muy interesante, como esperaba. La exposición permanente es muy ecléctica. Vi desde obra renacentista hasta colecciones vanguardistas. Creo que pasé unas dos horas en el museo y vi la exposición permanente y una de las dos temporales. Quería ver la otra, de Sonia Delaunay, pero desgraciadamente no tuve tiempo. 

Prácticamente volé hasta el hotel y empezamos la reunión. En principio solo teníamos que concretar algunos detalles de la mesa de la mañana siguiente, pero terminamos hablando durante unas buenas dos horas y discutiendo temas como las lecturas prescrpitivas y la lectura juvenil. Al final nos despedimos a la hora de cenar, y Alba, Lorena y yo acordamos ir juntas a un restaurante japonés cerca del hotel. Una servidora lo había descubierto buscando el día anterior recomendaciones gastronómicas en el barrio de Moncloa. 

La comida fue estupenda, sobre todo por la compañía. Enseñé a Alba y a Lorena a comer con palillos (bueno, lo intenté, pues parece que no soy muy buena profesora) y hablamos un largo rato sobre libros y películas y sobre nuestras vidas. Descubrí que Lorena es una friki del manga como yo y que sigue la serie Merlí, que yo he visto entera porque aquí en Cataluña está de moda (y ciertos amigos me obligaron a verla). También descubrí que Alba estudiará ciencias, a pesar de tener un blog sobre literatura y ser una amante de la lectura, como yo. Total, que como podéis suponer, nos llevamos muy bien. La cena terminó pronto entre risas y anécdotas y cada una subió a su cuarto a dormir bastante temprano. Cuando me acosté en la cama apenas tuve tiempo de enviar un par de mensajes a mis padres antes de que se me cerraran los ojos.


SEGUNDO DÍA

El jueves 6 de julio me levanté muy descansada y con unas ganas tremendas de empezar la mesa redonda. Por alguna razón cósmica no me sentía para nada nerviosa. El desayuno en el hotel me sorprendió mucho, estaba muy rico. Angélica, de la OEI, la organización que nos había invitado y creadora del concurso Qué estás leyendo, nos llevó a la Universidad Complutense donde se celebraba el Foro. Nos colocaron en una sala muy grande y muy señorial. Era todo bastante intimidante. Yo hubiera preferido que la sala fuera más pequeña e informal, acorde con nuestra mesa redonda, que queríamos proponer como una charla entre nosotras y el público y no como una clase magistral. De todos modos al final todo nos fue bien. Empezamos con una introducción a nosotras y a nuestros blogs, seguido por una breve presentación de cada una sobre la relación entre la lectura y la red y terminamos hablando de distintos temas con el público. Comentamos las lecturas obligatorias, el modo en que se reseñan libros en los blogs, nuestros gustos y nuestra identidad en la red, entre otros. Fue muy bonito porque el público participó muchísimo. La cantidad de preguntas que recibimos y el genuino interés que nos mostraban los profesores, bibliotecarios e investigadores que habían venido a nuestra presentación nos ayudó a perder los pocos nervios que hubiéramos podido tener al principio. Cuando todo terminó nos sentíamos seguras y muy realizadas. Fue una pena que el evento fuera tan corto, porque no pudimos comentar muy a fondo temas que a todos nos interesaban. Nos quedamos con las ganas de charlar un rato más. 

Ya sé que es una foto muy fea, pero qué le vamos a hacer.
Pedí el bocata y una tapa de tortilla con chistorra y me trajeron
este abundante manjar. ¡Están locos, estos madrileños!
Después tuvimos una pequeña reunión con Angélica y Míriam de la OEI sobre el concurso y algunas posibles mejoras, y luego nos dejaron libres por Madrid. El día era gris y triste y parecía que fuera a llover pronto, así que Lorena se marchó a Salamanca, y Alba y yo nos despedimos poco después porque yo quería ir al centro y ella se iba a quedar cerca del hotel. Comí un bocata de calamares en la Plaza Mayor y visité el Prado por segunda vez en mi vida. Fue como desempañar y abrillantar un recuerdo borroso y pobre. Ni siquiera recordaba que Las Meninas fuera un cuadro tan grande. Solo visité Velázquez, Goya, Rubens y algunos cuadros de Caravaggio y Rembrant, entre otros, porque estaba algo cansada y el museo es interminable. Realmente el Prado es espectacular. Si el Thyssen me había gustado el día anterior, el Prado se merecía el doble de mi atención. Y cuando descubrí que para los estudiantes de entre 18 y 25 años la entrada es gratuita (como debe ser), pasó a ser mi museo favorito. La cantidad de obras maestras que tiene el Prado es abrumadora. Creo que este adjetivo se ajusta perfectamente a mi sensación al salir de allí: estaba exultante y completamente abrumada. 

Tuve muy mala suerte y un poco más tarde, cuando ya había salido del museo y me disponía a pasear por el parque de El Retiro, se desencadenó el segundo diluvio universal y tuve que refugiarme en la estación de Atocha. Intenté visitar el museo Reina Sofía pero la lluvia torrencial me obligó a quedarme resguardada. Al final cogí el tren que me llevaba al aeropuerto más pronto de lo que hubiera deseado y llegué a Barcelona a las diez de la noche. Había tenido algunos problemas pero me lo había pasado de miedo.

Antes de terminar me gustaría agradecer a Inés y a la OEI toda la dedicación que han puesto en esta experiencia y en la creación del concurso. Me siento halagada de que pensaran en mí para participar en la mesa redonda. Qué estás leyendo  me ha regalado muchísimos buenos momentos y me ha llevado a conocer a personas geniales. Todavía sigo en contacto con Alba y Lorena, y espero que nuestra amistad dure mucho tiempo y que nos podamos volver a ver pronto.

Solo quiero añadir que si tenéis un blog de literatura debéis echar un vistazo a la web del concurso. No os arrepentiréis.

Os dejo también un enlace a la Crónica de Alba.

¡Hasta otra, biblioviajeros!

sábado, 8 de julio de 2017

Book Tag #8 - Control remoto

Hoy os traigo un Book Tag que he sacado del blog Butterfly Kisses. Después de investigar un rato he descubierto que es original del blog Librooks. No me ha taggeado nadie, pero, ¿qué importa? Me apetece hacerlo y punto.
¡Vamos allá!

Cambiar de Canal
Libro que tuviste que dejar a un lado porque no te gustó

Normalmente no dejo los libros por terminar, porque soy algo neurótica y me obligo a acabarlos. De todos modos sí recuerdo una vez en que dejé un libro a los pocos capítulos. Fue Ola de calor, de Richard Castle (bueno, al menos se supone que es suyo), sacado de la famosa serie de televisión Castle. 
No me enganchó nada, pero nada de nada. Lo encontré aburrido e insulso, y fue tal la desesperación que sentí al ver que me quedaban al menos 200 páginas de tortura que me hice un regalo y aproveché mejor mi tiempo.
Con eso no quiero ofender a nadie. Hay libros para todo tipo de personas y momentos. Ése definitivamente no era para mí.


Subir el volúmen
Libro del que hablas a todos y recomiendas ciegamente

Pues supongo que El nombre del viento de Patrick Rothfuss. Es mi comodín. Siempre que lo recomiendo triunfo. Es un libro muy bueno, en mi opinión, y muy adictivo. Si no lo habéis leído, ¡ya sabéis! 
Madre mía acabo de ver que no tengo reseña de esta novela en mi blog. Muy mal. Voy a resolverlo pronto. Así tengo excusa para una relectura.


Bajar el volúmen
Libro que te avergüences de haber leído y no quieres que nadie lo sepa

No es que me avergüence de haber leído ningún libro, a decir verdad. Pero sí hay libros con los que he perdido el tiempo. Un ejemplo, algo absurdo, fue cuando decidí leer 50 sombras de Grey de E. L. James porque todo el mundo lo conocía. Sentí que era mi obligación como lectora y bloggera darle una oportunidad, y pensé que si no me gustaba, cosa que era probable, al menos podría difamar sobre él con una opinión fundamentada. 
Como podréis adivinar, resultó ser realmente una pérdida de tiempo. Lo peor es que me lo busqué yo solita.


Closed Caption
Libro que hayas leído en otro idioma con ayuda de un diccionario

Los idiomas con los que podría leer un libro y necesitar un diccionario son el inglés y el francés. En francés he leído muy poco y en inglés, siendo sincera, pienso que ahora no necesito tener un diccionario a mano.
Eso sí, cuando empecé mi nivel era mucho más bajo. Recuerdo que leí El guardián entre el centeno de J. D. Salinger, The Catcher in the Rye en inglés, con el libro en una mano y el diccionario en la otra. ¡Qué tiempos! ¡Y qué estupenda lectura!


Quick View
Libro corto que relees una y otra vez

No es que sea corto, pero si hablamos de relectura tengo que nombrar Harry Potter y la piedra filosofal de J. K. Rowling. Es el libro que más he leído sin lugar a dudas, y seguido por todas las otras novelas de la saga.
Soy una muy orgullosa Potterhead.


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¿Cuántas veces organizas tus estanterías al mes?

Pues cero. Con suerte las organizo una vez al año. Y no es que no deba, pero si no tengo tiempo para publicar en el blog, tampoco tendré para organizar mis estanterías...
Hace poco, eso sí que es cierto, organicé mi estantería de mangas. Compré la madera y todo. Ahora está preciosa.

Mute
Libro que te recomendaron y que te dejó sin palabras

Podría hablar de muchos libros. En general todo lo que me recomiendan mis padres me encanta. Últimamente solo leo literatura adulta y ensayos y ellos son mis "recomendadores" predilectos. Reconstrucción de Antonio Orejudo, Wilt de Tom Sharpe, Soldados de Salamina de Javier Cercas... son algunos de los títulos que ahora me vienen a la cabeza.
Agustina, del blog Refugio Literario, también es una lectora fabulosa. Hace poco me recomendó El pensamiento heterosexual y otros ensayos de Monique Wittig y ha resultado ser una lectura muy interesante. La reseñé hace pocos días en el blog.


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Primer libro de una saga que te gustó más que los otros que la completan

La mayoría de sagas que he leído entran en esta categoría.
Un ejemplo bastante claro, en mi opinión, es El corredor del laberinto de James Dashner o Divergente de Veronica Roth. En ambos casos la segunda entrega me decepcionó mucho y la tercera, bueno, pues me pareció pasable.




¡Hasta aquí el Book Tag! En breve volveré con más reseñas y con una entrada especial sobre un viaje que hice a Madrid hace unos días.

¡Hasta otra, biblioviajeros!